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Primera universidad de América Latina

10JUL2018

Con distintas sedes en Colombia, Chile, Bolivia y Perú, busca que las personas aprendan de sus antepasados a vivir en armonía, a la vez que enseñan a los poblaciones originarias cómo es vivir fuera de su territorio.

Bakatá, sede de la Universidad de Sabiduría Ancestral en Granada, departamento de Cundinamarca, a 40 kilómetros de Bogotá.

"No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que hagan nido en ella". Citando a Martín Lutero, el maestro Hari Sankirtan Das explica que el objetivo de la meditación está en ir reconociendo el propio cuerpo para dominar el interior. Así empieza la iniciación en la Universidad de Sabiduría Ancestral -UDSA-, la primera en Latinoamérica creada por comunidades indígenas para enseñar, a través de los conocimientos tradicionales, a vivir en armonía con la madre tierra.

En Bogotá, la sede está ubicada, paradójicamente, sobre la congestionada Avenida Caracas. Pero adentro, el ruido de los carros y buses se disipa con la tranquilidad que busca manifestar el recinto. A sus salones de experiencias sagradas se entra descalzo y ya con la mente en blanco, cuenta a los estudiantes primerizos Martha Lemos, una pintora de 68 años. Toma una manta de yoga, dos bloques de madera y un cojín duro y alargado.

Con las piernas cruzadas se debe sentar sobre los bloques para obtener la alineación adecuada, recostarse sobre el duro cojín que permite aliviar la tensión de los músculos de la espalda, y encima de la delgada manta de yoga. Las manos se juntan frente al pecho para comenzar con un saludo a los ancestros, en este caso guiados por el fuego; momento en el que los participantes deben ofrecer sus deseos. "¿Qué quieren lograr hoy?", guía el maestro.

Así comienza la 'Meditación Inbound' (hacia el interior), un viaje en dos direcciones: hacia adentro para reconocer la armonía y conectarse con el cuerpo, y hacia afuera para compartirla. Entonces, el cuerpo se despierta con estiramientos, para olvidar que son las siete de la mañana. Se introduce con ejercicios de respiración antes de tomar la posición para iniciar el entrenamiento de la mente en una práctica silenciosa.

Lemos solo la practica hace tres meses. Durante años llegaba al restaurante vegetariano, parte del cual ayuda a sostener la sede. Pero no fue hasta que le apreció una dolencia en la columna que se animó a iniciar una sanación desde el interior. "Fue una parálisis del lado derecho, se me dificultaba la movilidad. Las clases me dieron más elasticidad y tranquilidad emocional que me ayuda a sobrellevar el problema. Los dolores no se perciben casi cuando encuentras paz dentro de ti", expresa.

Ese es justamente la misión que se ha propuesto la UDSA. "La espiritualidad es innata en las personas, dicen los abuelos (el anciano que guía a la comunidad indígena a partir de su experiencia y sabiduría). En un ambiente adecuado, puedes aprender cosas que permiten sanar para poder trascender el espíritu. Eso ayuda a reconocer nuestro papel en el mundo para saber estar en él, sin las limitaciones que impone el colonialismo, cuyo pensamiento divide y explota", afirma Hari Sankirtan Das.

La reunión indígena del origen

La UDSA busca ayudar a definir la tarea de cada ser humano en la tierra. Suena pretencioso, pero fue la oportunidad que pueblos indígenas de Santa Marta vieron para fortalecer sus tejidos ancestrales, a la vez que les enseñaban a los "blancos" a entender y apropiarse de sus orígenes para evitar la destrucción de la naturaleza. "Desarrollar la habilidad de hacerle frente, con una actitud positiva y responsable, a las circunstancias negativas que la sociedad moderna presenta", describen.

La idea fue de Swami B.A. Paramadvaiti, un escritor alemán que entró al budismo y camino pueblos nativos alrededor del mundo para hallarse a sí mismo. Él fue quien reunió a las comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta en un encuentro que pretendía unir a los guardianes de la madre tierra (indígenas) para crear un proyecto conjunto. De esa forma nació en 2012 la Universidad de Sabiduría Ancestral.

"La sabiduría ancestral es toda aquella bendición de nuestros ancestros que amaban a todos y que nos querían sanar y guiar hacia la conducta correcta aquí en el planeta. En la India esto se llama Dharma y para las culturas nativas esto se llama tradición (…) te da la habilidad de hacerle frente a la sociedad moderna con sus métodos dañinos comprendiendo qué errores están cometiendo para no cometerlos también", asegura Paramadvaiti.

Sedes sagradas en terrenos campestres.

Con esto en mente, los indígenas identificaron terrenos sagrados para establecer sus sedes campestres. A 40 kilómetros de Bogotá, en el municipio de Granada, está hace algunos años Bakatá, seleccionada como centro del encuentro Raíces de la Tierra. "Se escogió porque tiene un trabajo espiritual de más de 35 años. Está conformado por cuevas naturales propicias para la realización de nuestras actividades y, sobre todo, para la meditación y la conexión con la naturaleza", afirma Hari Sankirtan Das.

Allá, el proceso de enseñanza inicia con el reconocimiento del terreno, la visita a cada cueva se realiza con meditaciones sugeridas por la guía o el abuelo para cada persona. No hace falta un conocimiento previo para ello, aunque asisten instructores o estudiantes de instructorado, todo aquel que quiera conocer esta otra visión de la realidad puede llegar, como Martha Lemos.

La UDSA, entonces, es para sus creadores y voluntarios una educación alternativa a los centros de formación superior, que dicen están equivocados, "gobernados por un espíritu mercantil". Y aunque su ideal sería regresar a sus orígenes a los "hermanos menores", su objetivo es hacer que la gente sepa vivir en el mundo sin destruirse los unos a los otros.

Fuente: infobae
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